Sin duda si hay algo difícil en nuestras vidas es describir el sentimiento que se tiene cuando convives con el Siberian Husky. Nuestra opinión personal es que sin amar esta magnífica y excepcional raza, todo lo que está detrás (crianza, exposición, etc...) carece de sentido alguno. A principios de 2003 Dany y Yoli, que se han criado prácticamente toda su vida rodeados de perros, decidieron un día adquirir su primer siberian husky para show. Tan sólo unas horas después de que nuestro cachorrito llegase a casa nos dimos cuenta que no era un perro normal. Tanto su carácter, como su belleza y su forma de ser y de actuar, nos demostró que estábamos ante un ser que iba más allá que los perros que habían vivido con nosotros hasta la fecha. Nuestro primer perro comprado para show (Flip VIII de Bages Dog, con Yoli en la foto de la derecha) pronto empezó a mostrarnos muchas de sus peculiares facetas, Nos traía de cabeza tanto en casa como en exposiciones, dado que se crió rodeado de gente y adquirió una sociabilidad extrema, especialmente con los niños. Esto, por supuesto, nos trajo muchos traspiés en Ring, aunque gracias a él hemos podido aprender a manejar casi cualquier siberian que hemos tenido. También llegaron nuestras primeras alegrías en show, con lo que decidimos traernos para casa a su única hermana de camada, "Frida V de Bages Dog". Tras ella, pensamos que para empezar a construir la base de un criadero, necesitábamos un afijo. A mediados de 2004 nos lo otorgaron. Con él nació "Siberian Land".

 

Poco después Frida dio a luz a Auron y Baby de Siberian Land, los dos primeros ejemplares de nuestro criadero. Nos sentíamos contentos con el trabajo realizado, ya que a nuestro juicio, mejoraba en varias características a los siberians que teníamos en ese momento. Pero no todo son alegrías en este mundo. Por diversas circunstancias nos vimos obligados a hacer una corta parada en nuestro camino para tomar una decisión: ¿Cómo podíamos (por supuesto a nuestra manera) mejorar la raza? ¿Lo dejamos o tiramos para adelante? Nuestra decisión, como más de uno de vosotros se imaginará, fue la de tirar para adelante e intentar mejorar la raza en la medida de lo posible. Entonces llegó a casa Naminé de Siberian Land, una siberian husky que mejoraba a su padre Auron, ya que físicamente presenta una linda cabeza, una excelente estructura, un gran movimiento y un perfecto comportamiento en ring. Casi sin darnos cuenta, habíamos creado un siberian husky exclusivo para show.

 

Tan solo unos pocos meses después aterrizó en Siberian Land otro miembro de la que empezaba a ser nuestra gran familia, Ayuka´s Contender (Mc para los amigos), un ejemplar que, a pesar de que no es exactamente lo mismo que nuestras líneas, presenta un pedigree acorde a las necesidades en nuestro programa de cría y mejora de la raza. A su vez adquirimos a Chula XI de Bages Dog (Gracias a Lluisa), que a pesar de su belleza no le gustan las exposiciones y pasó a ser una más de la familia. Este cruce nos dio a la que a día de hoy es nuestra mejor hembra de Show: Silverlight de Siberian Land (Plata). Son muchas las alegrías que nos ha dado y las que nos dará tanto ella como su descendencia.

 

En 2012 decidimos adquirir un otra Siberian (SemarGL Chara), otra hembra con las mismas posibilidades que Mc y con la que a día de hoy contamos para seguir manteniendo la línea de sangre con la que empezamos.

 

Durante estos tres últimos años hemos decidido iniciarnos con nuestros perros en prácicas más allá de exposiciones caninas (Mushing, Bikejoring, Discdog, Agility, Obediencia) por pura diversión que al fin y al cabo es lo que siempre hemos querido: Disfrutar con nuestros perros.

 

Con muchos objetivos aún por desarrollar, y una ilusión que absolutamente nadie nos podrá quitar, seguimos trabajando duro en pos de la mejora de la raza, sin olvidarnos que los días que no competimos, "Siberian Land" pasa a ser Dany, Yoli, Trunx, Frida, Auron, Baby, Nami, Mc, Chula, Plata y Chara. Todos nosotros convivimos en la misma casa, y los Siberian Husky de show que tantas alegrías nos han dado y nos darán, pasan a formar parte del día a día en nuestras vidas. Podemos aseguraros que es posible convivir dentro de casa con media docena de siberians, y que es una terapia magnífica tanto para ellos como para nosotros, ya que ellos aprenden a convivir entre personas y nosotros reforzamos la convivencia con nuestros siberians, conociendo de primera mano las cualidades, defectos y necesidades de cada uno de ellos sin que esto signifique renunciar a sus juegos, carreras y ejercicio diarios.

 

Con estas líneas pretendemos que nos conozcáis un poco más a nivel personal y no dentro de exposiciones, y cómo convivimos con nuestros perros los 365 días del año.

 

Un saludo y gracias a todos los que habéis entretenido leyendo esta sección.

Dany y Yoli

Siberian Land.